lunes, 30 de marzo de 2015

Diplotaxis virgata

Antonio J. Pizarro


Una de las especies vegetales más frecuente en nuestras cunetas, descampados, aceras, prados y en casi cualquier espacio, signo en muchos ocasiones de suelos degradados y lugares abandonados. Nos referimos al popular 'jaramago', conocido en otros lugares como 'mostaza amarilla' o 'mostaza salvaje', planta de la familia brassicaceae (o cruciferas).

Antonio J. Pizarro

Se trata de una hierba anual, originaria de la región mediterránea occidental (Península Ibérica, Marruecos y Argelia), que mide entre 20 centímetros y un metro, con tallos más o menos foliosos, altos y finos como raices, erectos, hirsutos, con pelos patentes. Las hojas basales son pinatífidas o pinnatipartidas, a veces bipinnatipartidas, con segmentos laterales ovados, elípticos u oblongos, dentados o crenados, siendo el terminal algo más grande. Las del tallo van cambiando con la altura siendo normalmente hastadas o semiastadas. Ambas de color verde intenso. Fruto en silicua (cápsula alargada) con semillas dispuestas en dos filas, de vainas vellosas que contienen las semillas, en las que encontraremos aproximadamente media docena de semillas por vaina. Inflorescencia en racimo.


Sus flores cuentan con cuatro pétalos amarillos en cruz, aunque existe una variedad blanca (diplotaxis erucoides). Florece de enero a junio, durando las flores únicamente unos 15 días y convirtiendose en maleza seca en el verano. En las zonas agrícolas son consideradas malas hierbas que roban alimento y agua a los cultivos, por lo que se le combate.


Antonio J. Pizarro
Google+